“Para mí escribir es un viaje, una odisea, un descubrimiento, porque nunca estoy seguro de lo que voy a encontrar”.
Gabriel Fielding
Te sé
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Es tan inmensa la certeza de que estás ahí, que pensarte es como hablar contigo. Te siento tan cerca en estos días, que todo me lleva a ti: una cena, un sueño, el claxon de un coche... ¡Yo qué sé! ¡Yo te sé!
Esta es la segunda novela que leo de la japonesa Michiko Aoyama. Ambas tienen en común la confluencia de historias diversas unidas por un lugar y un personaje. En este caso las historias se unen gracias al maestro y su café, que más que un local es un refugio. Tanto el encargado como los diferentes clientes; una profesora sin ilusión, una escritora de cartas en inglés, un publicista todoterreno, buscan un gesto o una palabra amable que los reconduzca en sus caminos. Lo encuentran, sí, pero la reflexión a las que nos lleva la autora es que esas palabras y gestos vienen de ellos mismos, más que del exterior.
Violeta es una chica de dieciséis años que, en plena Dictadura, tiene que entrar a vivir y trabajar en el taller de doña Carmen. Se trata de una chica muy observadora, pero inocente en el fondo. De modo que va descubriendo los trajines nocturnos que, en esa casa llena de mujeres, se producen. Doña Carmen la defiende y protege de todo, al igual que el resto de compañeras. Violeta comienza un aprendizaje que le acompañará el resto de su vida y, mediante el cual sobrevivirá en la España de represión que le ha tocado en suerte. Se trata de la novela Ganadora del XXVI del Premio Novela Universidad de Sevilla. Merecidísimo galardón, ya que plantea una situación encubierta (el barro), durante la represión franquista, en muchos rincones de España; y lo hace a través de los ojos dulces e inocentes de Violeta.
Esta novela habla sobre lo cotidiano y sobre el clasismo hoy en día en nuestra sociedad. También habla de inmigración y de maternidad; de feminismo y de empoderamiento... Habla de la vida en general y en particular de la vida de la protagonista. Es un relato que nos hace reflexionar sobre cómo nos lo planteamos todo desde nuestro subjetivismo y, la mayoría de las veces, intentado encajar en los moldes preestablecidos. Me ha gustado porque no solo me he reído sino que he hurgado en mis propios pensamientos; y eso siempre es positivo. Hay que limpiar la casa, tenemos que limpiar de vez en cuando nuestros prejuicios.
Comentarios
Publicar un comentario