Entradas

"El libro negro de las horas", de Eva García Sáenz de Urturi

Imagen
 Me he encariñado con este personaje protagonista. Unai Pérez de Ayala ha aparecido en varias novelas de esta Premio Planeta, dejando el listón muy alto como perfilador. En esta novela, además, muestra su faceta más humana. El redescubrimiento de su historia, así como la cercanía con su centenario abuelo, son aspectos que consiguen que los lectores lo sintamos más cercano.  Por otra parte, el desarrollo paralelo de la historia de los padres de Unai, Gael e Ítaca, resulta conmovedor a la par que intrigante a lo largo de toda la novela.  La persecución de "El libro negro de las horas" de Constanza de Navarra es el nexo entre el pasado y el presente. Ambos tiempos ubicados en el Madrid más bibliófilo.  La historia queda totalmente bordada gracias al poema de Konstantino Kavafis que la autora usa prácticamente al final. Y que, a mí me ha hecho esbozar una sonrisa, ya que mi querido amigo Ángel recurre mucho a este poema, recitándolo de un modo delicioso gracias a su vari...

“Violeta y barro”, de Alicia Rubio Chacón

Imagen
 Violeta es una chica de dieciséis años que, en plena Dictadura, tiene que entrar a vivir y trabajar en el taller de doña Carmen. Se trata de una chica muy observadora, pero inocente en el fondo. De modo que va descubriendo los trajines nocturnos que, en esa casa llena de mujeres, se producen. Doña Carmen la defiende y protege de todo, al igual que el resto de compañeras. Violeta comienza un aprendizaje que le acompañará el resto de su vida y, mediante el cual sobrevivirá en la España de represión que le ha tocado en suerte.  Se trata de la novela Ganadora del XXVI del Premio Novela Universidad de Sevilla. Merecidísimo galardón, ya que plantea una situación encubierta (el barro), durante la represión franquista, en muchos rincones de España; y lo hace a través de los ojos dulces e inocentes de Violeta.

"La vida en un minuto", de José Antonio Lucero

Imagen
 Daniel Baldomero decide subir a un tren que lo llevará a su antigua casa en El Bierzo. Viste traje y aparenta ser quien no es. Esto último, tal y como lleva haciendo toda su vida. Ha tenido que huir del Madrid de posguerra porque lo han descubierto. El trayecto en el tren le cambiará la vida, además de conducirlo, en muchas ocasiones, a sensaciones pasadas. Emociones que hubiese querido borrar de su memoria.  A su vez, Rafael el cojo lee, en Madrid, las memorias de Daniel. Mediante su lectura, nos da a conocer en pequeñas dosis todo el horror que nuestro protagonista tuvo que vivir. El Cojo nos muestra al Daniel pasado que explica al Daniel de ahora. El Daniel que se enamora perdidamente de la empoderada Julita.  En la España de posguerra, las comunicaciones por tren llevan demasiado tiempo, pero la vida puede cambiar, puede resumirse en un minuto. 

“Oye, Morena, ¿tú qué miras?”, de Megan Maxwell

Imagen
 La lectura de esta autora siempre me sirve para evadirme y no pensar. Sus historias son fáciles y bastantes predecibles. Por eso las pongo de fondo en “Storytel” mientras camino, cocino o recojo la colada.  En esta novela, Coral, amiga de otros personajes femeninos que ya han protagonizado otros títulos, se enamora locamente de Andrew. Entre los dos montan la típica mentira para complacer a la familia de este en una visita con boda incluida. Como cualquier lector puede imaginarse, ambos se enamoran, teniendo que superar infinidad de trabas: madre/suegra estricta; exnovia celosa y manipuladora; etc.  Coral se convierte en el nexo de unión de la familia, resolviendo conflictos que duraban demasiado. Y, finalmente, ambos se casan para ser felices por siempre.  ¿Volveré a leer algo Megan Maxwell? Probablemente sí. Aunque sé que esta simplicidad solo me conduce a palabras “vacías”. No quito el mérito de escribir y publicar, pero me parece una historia fácil y más que pro...

"El lejano país de los estanques", de Lorenzo Silva

Imagen
 Hace muchos años que leí una de las novelas de esta serie de "Bevilacqua y Chamarro". La lectura fue "La marca del meridiano", ganadora del Premio Planeta 2012. En esta novela fue donde conocí al sargento Vila y a a Chamarro. En ella, si no recuerdo mal, ambos comparten una relación profesional basada en el afecto y la confianza mutua. No en balde, llevan ya muchos casos resueltos juntos.  Por pura casualidad, di con este título en una de mis librerías preferidas, la de mi infancia: "Librería y papelería Guiomar". Hasta allí fui a gastarme el dinero de un premio por escribir algunos versos y tener la desfachatez de cantarlos en la red. Pensé que emplear el dinero en literatura era lo más adecuado. El premio no era ostentoso, pero pretendía gastármelo por completo. De modo que, escogí títulos que deseaba tener; otros juveniles para mis clases; y este llamó mi atención. La llamó como cuando conoces a alguien de vista y sabes que te interesa. Como he dicho, ...

"Hay momentos que deberían ser eternos", de Megan Maxwel

Imagen
  Lectura facilona que te deja buen sabor de boca en todo momento. Las novelas que he leído de esta autora mantienen siempre un patrón similar: chica conoce a chico; chico quiere estar con ella porque es maravilloso; pero, ella es independiente y no piensa en relaciones. ¿El final? Siempre es feliz, por más desventuras y tragedias que ocurran en la historia.  De modo que, la historia entre Marc y Eva es más que previsible. El final podría haber quedado perfecto sin el epílogo, pero la autora decide endulzarlo con un apunte de felicidad ibicenca.

"La estúpida idea de dejarte marchar", de María Montesinos

Imagen
 Esta es una de esas novelas que leo para relajar mi cabeza, para no pensar demasiado. Como digo es entretenida, pero no deja de ser una historia de amor "idílico" más.  Julia es periodista en Madrid. Comparte piso con Alma y Miguel. Tienen un grupo de amigos jóvenes, con cierta estabilidad económica (algo un poco surrealista hoy en día). Nuestra periodista encuentra un trabajo un tanto inestable, tras una relación tóxica con Fran, compañero de universidad. En este nuevo trabajo en "El Observador", conoce a un joven emprendedor del que se enamora locamente. Sin embargo, ella suele tener los pies en la tierra y renuncia a marcharse con él, y tras su proyecto, a San Francisco. A la vuelta de Lucas a España, ambos vuelven a coincidir y la historia se reconduce.  Como historias satélites, destacamos la de Alma con Óscar. Dos amigos cántabros que se gustan, pero necesitan un "empujoncito" para dar el paso y contárselo a sus familias.  Tal y como decía al princi...